El economista es presidente de la empresa Henri Hebrard Consultants.
El país está compelido a propiciar un “pacto económico y social” entre los sectores productivos, políticos y de la sociedad civil, que sirva de herramienta para orientar la política tributaria y por otro lado, que garantice el desmonte de los subsidios sin que hayan grandes traumas, planteó el economista Henri Hebrard, de la empresa de consultoría del mismo nombre.
El especialista hizo el análisis durante un panel sobre las expectativas de la economía dominicana y lo que pasaría después de las elecciones del 16 de mayo, organizado por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), que dirige Pablo Piantini, al que asistieron los economistas Bernardo Vega y José Luis de Ramón.
A Hebrard le preocupa, entre otras cosas, la desaceleración económica de los Estados Unidos, pero más que todo, la tendencia alcista del barril del petróleo, que ha llegado a cotizarse por encima de los 117 dólares.
Duda de la capacidad de la economía y de la fortaleza de la política fiscal y de gastos de la República Dominicana para hacer frente a los retos en corto, mediante y largo plazo.
Para el economista, la factura petrolera podría ser prácticamente incosteable por el país, ya que sus estimaciones hablan de posibles importaciones de combustibles que podrían requerir sumas superiores a los cinco mil millones de dólares.
También resalta el gasto del Gobierno en el subsidio al gas licuado de petróleo, que en los dos primeros meses del año ha consumido alrededor de dos mil millones de pesos, lo que también se haría insostenible en el tiempo.
Además, se refiere a las últimas compensaciones dispuestas por las autoridades a favor de sectores productivos como las zonas francas, la industria panificadora, los productores de leche, el transporte de carga y pasajeros, entre otros, como otros de los subsidios por los que surge la interrogante de “qué pasará después de las elecciones”.
Ante este panorama, Hebrard advierte que no será posible desmontar estos subsidios sin la firma de un pacto económico y social, mediante el cual, todos los sectores de la vida nacional asuman una cuota de compromiso y aceptación.